Los gobiernos de ambas provincias pusieron en marcha una regulación conjunta de la pesca en el río Paraná, un paso inédito que busca equilibrar sostenibilidad ambiental y trabajo artesanal. Con cupos de extracción, vedas específicas y devolución obligatoria en la pesca deportiva, el acuerdo apunta a frenar el deterioro del recurso y proteger la biodiversidad.
La medida marca un antes y un después: gestión compartida, control coordinado y compromiso firme para que el Paraná siga siendo fuente de vida, cultura y sustento en el Litoral.
Futuro asegurado para el Paraná
La regulación conjunta de la pesca entre Entre Ríos y Santa Fe no es un límite, sino una apuesta al porvenir. Se trata de cuidar la fauna ictícola, sostén de cientos de familias y motor de una recreación milenaria que define la identidad del Litoral. Con cupos, vedas y devolución obligatoria, las provincias garantizan que el río siga siendo fuente de vida, trabajo y turismo.
Este acuerdo histórico convierte la preservación en oportunidad: un Paraná más sano, con peces que vuelven a reproducirse, comunidades fortalecidas y un atractivo turístico que se potencia bajo el sello de la sostenibilidad.




